domingo, 8 de noviembre de 2015

Memorias sultanatas: por los wadis del norte.

 23°10'0.62"N
 57°24'56.12"E

Desde la pista de Qiyut puede uno conectar por aquellas alturas con la carretera que sube de Al Hamra a cruzar el macizo; carretera cómoda y en perfecto estado por el sur ya que la orografía lo permite. Una vez que se llega al punto más alto, se acabó la carretera en perfecto estado y se acabaron las concesiones. Llegamos a un mirador espectacular sobre los wadis del norte, y a partir de ahí el recorrido va pasando de lo escalofriante a lo asombroso durante un par de horas, recorriendo el wadi Al Hat y conectando con wadi Al Sahtan hasta dar con la salida al mundo sensato en la carretera de Ar Rustaq a Ibri. De lejos, lo más tremebundo que tiene uno recorrido al volante. 



Desde el collado de paso vamos viendo la pista de bajada a Al Hat.


Dos peones de blancas contemplando el tomatal que se presenta al norte. 


Venga, para abajo sin miramientos, que el coche no es mío.


Por el camino, algún oasis remoto con su correspondiente pueblillo. El aislamiento de los poblados de estas montañas es sobrecogedor.


De esto ya se tiene informado aquí, pero desde luego no me lo esperaba.


 De ahí venimos. Y cuando digo "de ahí", quiero decir "de ahí arriba".



Se va yendo la luz. Como la pista esté cortada o algo no sé cómo va a acabar esto. Alternativas 0.


Ayn Umq, al pie de Jabal Shams y ya conectando con el wadi Al Sahtan.

Memorias sultanatas: Qiyut.

23° 8'23.90"N
57°28'17.97"E

El recorrido a Quiyut consiste básicamente en subir, subir, subir, subir y subir más. Se llega así a un altiplano tras el cual ya sólo queda subir, subir, subir, subir y subir más. Así hasta más de 1700 m. de desnivel de pista. Asombroso. Quiyut tiene buenas vistas al este hacia otro tremendo cañón: el Wadi Tanuf; y detrás de él, el Sayq Plateau, un enorme altiplano que constituye en sí una región digna de estudio aparte, y que da fin a las Hajar oeste dando paso ya al llano por el que transcurre la carretera a la costa.

Lo más interesante de este recorrido es parar en el punto más alto y subir hasta la cercana cumbre de Ras Al Mikhaybiyah, el llamado "Blacktop", que con 2.450 m. y situado en el mismo centro del macizo, es un inmejorable mirador hacia Jabal Shams, el Sayq Plateau, el desierto al sur y las bárbaras caídas hacia la tremenda zona norte de las Hajar. Lástima que en estos países desérticos hace sol siempre, pero la atmósfera rara vez es nítida.




Ya según se acerca uno se intuye que esto llano, llano no va a ser. 


En todo pueblo omaní la chavalería juega al fútbol al atardecer. Si no hay dos palmos de terreno llano por los alrededores, se monta la cancha en la carretera.



Al este se abre la panorámica sobre Wadi Tanuf y el Sayq Plateau según vamos subiendo.



La falda del Ras Al Mikhaybiyah está llena de latas de conservas (de comida y de munición) que llevan ahí desde la guerra de Jebel Akhdar en los 50.

http://www.elgrancapitan.org/portal/index.php/articulos/actualidad/1128-l-22-sas-en-el-jebel-akhdar-oman-1958-59


Desde la cumbre, Jebel Shams y la carretera que cruza hacia el norte desde Al Hamra. Palabras mayores, como veremos pronto.


Y la panorámica hacia los wadis del nordeste.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Memorias sultanatas: Wadi An Nakhur (II).

La excursión al poblado abandonado, a la par que excelente sabor de boca, nos deja tiempo suficiente para emprender alguna otra actividad por la tarde. Por ejemplo, recorrer el propio wadi desde Al Hajir; recorrido que termina en el también remoto poblado de An Nakhur, accesible sólo caminando por el wadi. Aquí tenemos un caso digno de reflexión: existía una pista -en el límite de lo que algo puede considerarse transitable- comunicando ambos pueblos. Muy probablemente su condición no permitía soportar el aumento de tráfico derivado de que este recorrido empezara a aparecer en las guías de rutas, y el deterioro acabó haciéndola intransitable. Sin comerlo ni beberlo, los habitantes de An Nakhur quedaron incomunicados. No sé si ocurrió así o no, pero apostaría bastante a que sí.





Memorias sultanatas: Wadi An Nakhur (I).

La subida a Jabal Shams desde el "Plateau" trascurre con espectaculares vistas al Wadi An Nakhur, el llamado "Gran cañón de Omán" o incluso "Gran cañón de Arabia". Pero hay otra actividad mucho menos exigente e incluso más interesante que transcurre con espectaculares vistas sobre el cañón: el recorrido desde el poblado de Al Khitaym hasta el asentamiento abandonado cuyo nombre ni consta en los libros y que cuelga de aquellos riscos de manera inverosímil.


Recorrido en coche (pasando por algunas zonas de acampada paisajística de primer orden) hasta Al Khytaim y andando hasta el ex-poblado remoto. En Al Khytaim, como en otros muchos puntos de la zona, los lugareños ponen tenderetes de venta de pulseras y alfombras tejidas por ellos. Esta es zona de pastores tejedores, que precisan de telares portátiles. Un interesante mundillo.


El sendero visto desde el altiplano.



El cañón visto desde el sendero.


Gente que ve el sendero desde el altiplano vista desde el sendero.


Ahí al fondo está el poblado. El buen observador puede notar las terrazas de cultivos.


El observador medio se aclarará mejor con esta toma.


Y para el observador nefasto tenemos esta otra.



¿Y a santo de qué le dio a nadie por asentarse en semejante lugar?



Pues por lo de siempre: por la presencia de agua. Imprescindible para la vida en general y para el chapuzón en particular.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Memorias sultanatas: Jabal Shams: "the Plateau".

 23°12'29.46"N
 57°11'53.26"E

El macizo de Jabal Shams (o Jebel Shams, como cada cual quiera transcribirlo) es intratable por el norte, con unas caídas aterradoras. Por el sur presenta el salvaje contraste de la altiplanicie de "The plateau" cortada a machete por el Wadi An Nakhur, el "Gran cañon". No sólo es el "plateau" el lugar más accesible y más espectacular -siempre al borde del abismo- para acceder a la cumbre ("Qarn Al Gamayda", 2997 m., el punto más alto de Omán), sino que presenta amplia variedad logística para plantear la jornada: desde la acampada espectacular hasta el resort de altiplano con opciones de habitación "normal" o "sunset".

Todo ello, cómo no, bajo la atenta mirada de la instalación militar existente en la cumbre.





 

Memorias sultanatas: Tiempo de Hajar.

Otro par de dìas pendientes que se pueden añadir al fin de semana y encima con posibilidad de gorronear todoterreno. Toca montaña, pues. Las Hajar oeste en Omàn tienen infinidad de posibilidades que no se pudieron explorar debidamente en su dìa por falta de vehìculo apropiado. Vamos allà.

KOMŞU SULTANLIK ANILARI: HAJAR VAKTİ.

Tatilimden haftasonuna ekleyebileceğim iki günüm daha var, ayrıca bir arazi aracı ödünç alabilirim. O zaman dağa gitme zamanı. Oman’daki batı Hajar dağlarında yapılabilecek sonsuz aktivite var ki daha önce uygun aracım olmadığı için tarafımca keşfedilemediler. Hadi gidelim.


jueves, 5 de noviembre de 2015

Cómics del mes.

AYIN ÇİZGİ ROMANLARI.